Trabajadores de Capayán enfrentan una delicada situación, ya que para acceder a los contratos para la construcción de canales de riego, se les exigiría que presenten al menos cinco fichas de afiliación, a favor del ex senador y hoy asesor Diego Ahumada, quien según testimonios de los damnificados, con este particular accionar promueve su candidatura a la intendencia para el año próximo.
Ahumada, alineado en el Frente Cívico y Social como radical del Movimiento Renovador que lidera el Gobernador Eduardo Brizuela del Moral, viene de cumplir una muy opaca gestión en la Cámara de Senadores, donde se lo recordará como un oyente de las sesiones, ya que su nivel de improductividad en materia de presentación de proyectos batió todos los records.
Sin embargo, la desidia demostrada no lo excluyó de los privilegios propios de quienes integran el círculo de amigos del poder, y por esa razón, mientras miles de personas peregrinan en busca de un salario mínimo, Ahumada recibió una fabulosa “beca” apenas abandonó su banca.
La presidenta provisoria del cuerpo a cargo de la Presidencia , Marta Grimaux de Blanco, también de la línea renovadora, le obsequió a Diego Ahumada un cargo de asesor por el cual percibe ahora 4.000 pesos por mes. Como tantos otros asesores, Ahumada no tiene mayores obligaciones de contraprestación de servicios, y se estima que la tarea más agitada en su agenda es prestar el auto cada dos años para las caravanas de campaña.
Ahumada atraviesa un momento desfavorable políticamente, ya que viene de perder la banca de Capayán a manos de Hugo Pérez, hoy senador departamental por el Frente Para la Victoria.
Para posicionarse otra vez, los lugareños afirman que Ahumada decidió lanzarse por la intendencia, y personalmente saldría a recorrer distintas localidades promocionándose como candidato y seguro triunfador en los comicios de 2011.
Pero como viene con un déficit político indisimulable, el ex senador y hoy “asesor” querría mostrar a sus jefes que es él quien maneja los hilos políticos del departamento, y para ello buscaría sorprender con un buen caudal de fichas de afiliación, que intentaría luego presentar como los votos de seguidores incondicionales que puede aportar a la causa.
Debilitado en todos los aspectos, el aspirante a jefe comunal habría optado entonces por negociar las afiliaciones, con una práctica cuestionable: según testimonios de damnificados, exige cinco fichas partidarias a los beneficiarios de los contratos para construir canales de riego.
Estos contratos se realizan en toda la provincia a través de la Secretaría de Estado del Agua y del Ambiente, organismo que conduce Oscar Doering y sin que se sepa a título de qué, favorece a Ahumada cediéndole el manejo de los trabajos en la zona.
No se trataría del único caso en el cual el ex senador utiliza sus influencias para obtener en Capayán un beneficio personal, pero sí es uno de los más serios porque este trueque dejaría sin mayores opciones a quienes necesitan del trabajo, y al mismo tiempo constituiría un atropello a las libertades individuales y al espíritu democrático, que no contempla la manipulación de necesidades como moneda de cambio para el lucro de la dirigencia.
De confirmarse esta situación, sería lamentable desde todo punto de todo punto de vista. La responsabilidad de este nefasto proceder estaría involucrando al Intendente de Riego, al director y autoridades superiores de la Subsecretaria del Agua y el Ambiente, dado que estarían haciendo "la vista gorda", por desconocimiento o comodidad de funcionarios en el mejor de los casos, o complicidad en estos malos procederes.
Indudablemente esto se inscribe como un jalón más a la falta de políticas productivas para estas comunidades del interior y al oportunismo de cierta dirigencia. |